martes, 6 de mayo de 2014

PIMIENTOS ASADOS

PIMIENTOS ASADOS

El otro día hablando con una amiga, me comentó, que a ella le encantaban los pimientos asados, pero que no tenía paciencia, en pelarlos, que la daban mucho trabajo, me preguntó como los preparaba yo, puesto que sabía que son un clásico en mi casa, pues los comemos muy a menudo.
No me parecía a mi que los pimientos asados pudieran considerarse receta, pero después de la petición de mi amiga y de salir a comer este Finde y ver que si se considera un plato de entrante, me he decidido a explicaros como los preparo yo.

Ingredientes:

Para Asarlos: 
Una buena Bandeja.
Unos buenos Pimientos.
Aceite de Oliva Virgen. 

Para Presentarlos:
Sal.
Aceite de Oliva Virgen.
Cominos.
1 Diente de Ajo. 



Preparación:

Tiempo de Horneado 1 Hora
Temperatura 180º
 
Precalentar el horno a 200 º
Lavar los Pimientos bien, no hace falta secarlos, ponerlos sobre una bandeja y con la ayuda de una brocha de silicona, untaremos nuestros pimientos con Aceite de Oliva, por todos los lados.
Los metemos al horno en la bandeja con calor arriba y abajo a media altura, o si se prefiere un nivel  más abajo, bajamos la temperatura a 180º durante 1 hora+-, vigilar cada horno es diferente.
Cada 15 minutos con unas pinzas para no quemarnos vamos girando los pimientos hasta que los veamos asados, oscuros, pero no quemados ¡eh¡.
El pimiento cuando está asado se desinfla y arruga.
Una vez comprobamos que están asados apagamos el horno extraemos la bandeja y con otro trozo grande de papel aluminio los tapamos totalmente y cerramos bien para que suden. 
Dejarlos tapados 30 minutos si podéis hasta que enfríen.
Comprobareis que haciendo esto, los pimientos se pelan de maravilla.
Yo los pelo todos, los dejo en tiras muy anchas y los guardo en un bol de cristal con parte de su jugo y pongo un diente de ajo adentro y los tapo y al frigorífico. 
Los pimientos asados se pueden tomar como entrante con aceite, ajo rallado, sal y comino, las cantidades las que cada familia prefiera.
Si en el centro del plato ponemos un buen atún en aceite, triunfamos, o una ventresca.
Sirven para acompañar ensaladas, envolver pechugas de pollo, ensaladilla rusa, mil platos.
Espero que os volváis adictas como yo, si voy al súper y veo unas preciosidades así, me los llevo a casa sin pensarlo, sinceramente me provocan.