viernes, 5 de junio de 2015

YEMAS DE HUEVO DE SANTA TERESA




YEMAS DE HUEVO DE SANTA TERESA



Estas Yemas de huevo de Ávila, de Santa Teresa, como las queramos llamar es uno de los caprichos de mi marido y hoy que hace ya muchos años mi chico me pidió que fuese su novia y nosotros acostumbramos a celebrar, como si fuese otro aniversario de boda más, he querido prepararlas, para sorprenderle esta noche.
Claro que cuando se entere mi hijo mayor, que también le encantan, se va arrepentir, de no vivir ya en casa, porque al fin de semana no llegan ¡eso seguro¡ me pedirá que se las preparé luego a el.
La historia de estas yemas de Santa Teresa, tiene bastantes, contradicciones, su origen tiene cierta polémica, porque hay datos escritos que garantizan que fue un dulce típico del Al Ándalus, cuando estábamos bajo la dominación moruna.
Otra versión dice que fue en el convento de las carmelitas donde se empezó a preparar, de ahí su nombre, pero no fue hasta 1860 donde un obrador de Ávila las comercializó bajo ese nombre y las demás pastelerías de la zona, cuando vieron el éxito que tenía el obrador, también comenzaron a prepararlas, pero tuvieron que llamarlas yemas de Ávila, también son muy populares en Alba de Tormes, Salamanca.
Siempre vienen en sus cápsulas de papel, pero creo que al abrir el mercado a América, los obradores, han tenido que buscar la forma de que no endurezcan y se protegen con un papel transparente especial.
Lo que si está claro que el producto de repostería estrella de nuestra ciudad medieval de Ávila son las Yemas. 
He seguido la receta de Sergio, el cocinero de televisión española, pues me ha parecido su receta, sencilla de seguir, hay otra versiones que las ponen limón y canela, pero eso lo dejaré para otra ocasión.
Vamos que os la explico.

Ingredientes:

50 Grs. de Azúcar blanca.
30 Ml. de Agua.
3 Yemas de huevo tamaño L.
Azúcar Glass, para decorar. 

Preparación:

Ponemos la azúcar blanca y el agua al fuego en una olla o cazo al fuego y hacemos un almíbar, removiendo continuamente a fuego bajo, tiene que quedar un almíbar espeso.
Dejamos templar.
Aparte separamos las claras de las yemas.
Batimos ligeramente las yemas y se añade al almíbar, y se pone a fuego muy bajo y se remueve constantemente hasta que espese, si es necesario, apartamos, seguimos moviendo, volvemos a poner un poco más al fuego, unos 5 minutos como mucho.
Volcamos a un plato y dejamos enfriar y se guarda en el frigo hasta que esté la pasta fría y espesa.
Luego ponemos el azúcar glass en plato o fuente.
Con la ayuda  de 2 cucharas hacemos las bolas, luego las pasamos por el azúcar glas y moldeamos, con nuestras manos.
Las ponemos sobre papel de decorar y a enfriar y endurecer al frigorífico.
Y ya solo falta tener paciencia de esperar un par de horas.
Venga vamos ahora ya podemos disfrutar.