martes, 16 de mayo de 2017

MERENGUES Ó SUSPIROS DE COLORES CRUJIENTES

MERENGUES Ó SUSPIROS

 DE COLORES CRUJIENTES

Estos riquísimos merengues los podemos preparar para darnos un capricho porque sí, pero también podemos poner la disculpa, de que llevan mucho tiempo las claras en el congelador y hay que gastarlas, siempre es una buena disculpa.
Para disfrutarlos no hay que pedir perdón, ¡Si ya sabemos que engordan¡ Que tienen mucho azúcar, pero con tanta operación bikini en marcha, tomarse uno pequeñito te quita la ansiedad, cualquier disculpa es buena para degustarlos.
Desde que comencé la trayectoria del blog, son muchas las recetas, donde se necesitan yemas de huevo y las claras no se utilizan y los primeros días las tiraba por el fregadero, pero leyendo y visitando al señor Google, descubrí, que se pueden congelar y ya llevo 3 años haciéndolo, cada vez que utilizo una receta, donde me sobran las claras las guardo en un frasco pequeño de cristal y al congelador.
Tengo frascos, con 1, 2 y 3 unidades, dependiendo para que las necesite, saco uno ú otro.
Para preparar estos suspiros, tenemos que tener la precaución, de sacar nuestras claras   con tiempo del congelador.
¿Porque? Las claras al contrario que la nata, sólo montan bien, si se montan a  temperatura ambiente ¡Recordar esto¡
Todas las recetas aconsejan pesar las claras y añadir el doble de peso de azúcar.
Bueno esto lo dejo a vuestro criterio, me pasa con ésta receta, como con las mermeladas, creo que no es necesario añadir tanta azúcar.
Yo os aconsejo pesar las claras antes de montarlas y pesar el azúcar el doble de esa cantidad ¡Pero no añadirla toda¡ a las claras montadas, e ir poco a poco y probar, si podéis añadir menos cantidad,  mucho mejor para vuestro organismo.
Estos suspiros se hornean a temperatura muy baja, la mínima que podáis entre 80º y 100º y si se puede con la puerta del horno entreabierta, tienen que secarse, no dorarse, este tipo de merengue, queda crujiente por fuera y blando tipo chicle por dentro.
Os explico como los he preparado yo.

Ingredientes:

2 Claras de huevo.
Azúcar la que consideréis, se aconseja el doble, yo menos.
Pizca de Sal.
OPCIONAL:
Colorantes Alimentarios.
Gotas de Limón.
1 C/P de Café o Cacao.

Preparación:

Como yo tenía las claras en el congelador, las saqué del congelador el día anterior y las deje sobre la encimera a descongelar.
Si vais a romper un huevo y separar la clara de la yema en el momento, tener la precaución de sacar el huevo del frigorífico un par de horas antes.
Para montar las claras hacerlo siempre con una pizca de sal y comenzar con velocidad baja e ir subiendo potencia poco a poco, cuando ya están con bastante espuma, se va añadiendo el azúcar poco a poco ¡Recordar¡ si se puede intentar poner menos cantidad del doble que aconsejan, yo puse menos.
Si queremos dar un toque de sabor a los suspiros se puede añadir unas gotas de zumo de limón, o una cucharadita de café instantáneo o de cacao valor, todo esto, cuando ya están semi montadas las claras.
Cuando se sabe, que están en su punto, cuando ponemos el bol boca abajo y no se caen, están totalmente duras.
Si las vamos a pintar de colores, podemos hacerlo de diferentes maneras.
Una de ellas es poner en diferentes cuencos porciones de la masa e ir añadiendo en cada bol, unas gotas del colorante elegido y con la ayuda de un palillo mezclar, hasta conseguir el tono deseado.
En ésta foto que os pongo me quedó muy bajo de color, luego en el horno baja el tono ¡Aconsejo añadir más colorante¡ Más gotas.
Otra es coger una manga pastelera e ir pintando con un pincel rayas de colores, luego se llena de la masa y al extender, salen con tiras coloreadas los suspiros.
Yo os pongo en la foto principal unos merengues teñidos totalmente de azul cielo y extendidos en la bandeja del horno sobre papel vegetal, simplemente con ayuda de unas cucharillas, para que parezcan piedras de río y un par de ellos en moldes de flan.
Un consejo si se pone el merengue sobre un envase, nunca pincelarlo con aceite o mantequilla, ¡Esto no es un bizcocho¡ Se pone tal cual, no hay problema, al endurecer se despegan, al contrario, que si se pincela.
Lo ideal es meter el merengue en la manga pastelera y sobre papel vegetal, hacer montoncitos o rellenar cápsulas pequeñas de magdalenas, eso a vuestro criterio, yo os he puesto lo más simple, porque no todo el mundo tiene mangas, ni tiempo para decorar en esceso los dulces.
A la hora de hornear, yo los tuve con calor arriba y abajo a 80º calor arriba y abajo y en bandeja central, tiempo  hora y media, no tuve la puerta entreabierta como aconsejan, no fue necesario, pues puse el horno muy bajo de temperatura.
El suspiro o merengue tiene que quedar crujiente por fuera y tipo chicle blandito por dentro.
Como podemos abrir el horno sin problema, se van tocando y cuando se vean, secos por fuera están listo.
Yo os recomiendo que elijáis el tamaño que elijáis, hacerlos todos iguales, siempre se puede abrir uno y comprobar que esté en su punto.  
Cuando están en su punto se despegan fácilmente del papel.
Recordar siempre que cada horno es distinto, pero aquí lo que prima el la temperatura muy baja.  
Si se hacen de tamaño muy pequeños tipo suspiros, con 70 minutos suele ser bastante, para que queden en su punto. 
Hay personas que prefieren subir la temperatura unos grados y hacerlos menos tiempo, pero corremos el riesgo de que quedan secos.
Los míos con ésta temperatura deliciosos. 
 


























Si se puede se introducen las claras montadas en manga pastelera y sobre papel horno o cápsulas

 se decoran al gusto..