martes, 7 de noviembre de 2017

MERMELADA CASERA DE CIRUELA AMARILLA


 MERMELADA CASERA

DE CIRUELA AMARILLA

El último día de Agosto unos días antes de comenzar nuestras vacaciones, preparamos una mermelada de ciruelas, habíamos estado en el súper y vimos unas muy hermosas y las probamos y eran muy dulces, por ello nos decidimos, a prepararla, que luego viene el invierno y apetece, tener en nuestra  despensa de varios sabores, como nos fuimos de viaje, no tuve tiempo de publicarla y lo hago ahora, como todas las mermeladas, es muy sencilla de preparar, solo se necesita paciencia, para estar removiendo durante unos 30 minutos a fuego lento, con descansos ¡eh¡ Y por supuesto si se puede con la ayuda de la pareja.
Quien me iba a decir a mí, cuando preparé  la primera mermelada, que tengo publicada en mi blog, que luego sería  mi marido, quien me incentivara a prepararlas, se ha convertido en mi fans, numero uno. ¡La experiencia es tan grata¡ ¡Quedó tan sorprendido, con la primera¡ ¡Son tan ricas¡ Se conservan más de un año en la despensa y  ahora cuándo vamos a comprar al súper, ¡El está pendiente y me dice¡ Mira que fruta¡ Venga que libro este finde, vamos a preparar mermelada y por supuesto, nos ponemos a ello tan contentos.
Además es muy bueno a la hora de llenar los frascos, que uno vaya volcando la mermelada y el otro ayude con una cuchara, para que no se caiga fuera y no quemarse.
Por lo tanto esta receta es un trabajo en equipo, pareja, amigo, hermano, padre, hija, madre, hijo etc.
Con esta mermelada, además de lo habitual en las tostadas, podemos, rellenar bizcochos y convertirlos en tartas y preparar salsa de vinagretas deliciosas.
Venga vamos a cocinar disfrutando. 

Ingredientes:

2.500 Gr. de Ciruelas.
500 Gr. de Azúcar Blanca.
1 Limón (el zumo).
5 Clavos de Especie.
Agua.
10 Frascos de Vidrio de 125 ml.

Preparación:

Lo primero que se hace es esterilizar los frascos de cristal.
En una olla se pone un paño ó gasa al fondo  y se meten los frascos y las tapas, se cubre de agua y se lleva a ebullición, cuando rompe a hervir se baja el fuego y se dejan cociendo unos 15 minutos.
El paño lo ponemos, para que nos frascos no se rompan.
Mientras se esterilizan los frascos se lavan las ciruelas y se parten por la mitad, se les quita el hueso y se vuelve a partir por la mitad ósea que  la ciruela queda en cuatro partes.
Una vez todas partidas se pesan, las nuestras después de quitar todos los huesos quedaron en 1.700 Gr.
Normalmente todas las recetas aconsejan poner justo la mitad de azúcar, pero os aseguro que no es necesario, si la fruta es buena y está dulce.
Yo sólo puse 500 Gr. de azúcar y ya es mucha, nuestras ciruelas eran muy dulces, más vale quedaros cortos y si es neceario, añadir luego al final de la cocción.
Lo lógico es que cuando se acabe de partir las ciruelas, ya estén los frascos esterilizados.
Se prepara un paño limpio y con ayuda de unas pinzas limpias y que hayamos introducido un par de minutos, en el mismo agua hirviendo, vayamos sacando con cuidado los frascos y las tapas y se ponen con cuidado boca abajo sobre el paño ambos.
En la misma olla que hemos esterilizado los botes, se añaden las ciruelas troceadas, el azúcar, el zumo de 1 limón, sin las pepitas, y 5 clavos de olor de especie, se le añade un vaso o vaso y medio de agua y se lleva a ebullición, cuando, comienza a hervir se baja y se comienza a remover, con una cuchara de palo.
Hay que cubrir con un paño, los alrededores de la vitro, si salpica, la vitro se puede estropear, el azúcar es muy traicionero.
Hay que estar removiendo continuamente, se puede descansar un par de minutos, e ir siguiendo mezclando.
No hay que echar mucha agua, ni cubrir las ciruelas,  ¿El por qué? Pues por que la fruta ya suelta agua y aunque al principio os pueda parecer, que no se van a cocer, cuando comienzan a ponerse blandas y deshacerse, la mezcla se vuelve homogénea.
Creerme más vale, que tengáis que añadir un poco de agua, que no lo creo, que por cubrirlas todas, luego quedara, una mermelada toda líquida.
Si cometieseis la equivocación, de añadir mucha agua y cuando llevamos 30 minutos removiendo, no se ha evaporado, aconsejo quitar el exceso con ayuda de un cazo.
Se puede envasar así, quitando primero los 5 clavos ¡A la busca del clavo perdido¡ Es lo que nos decimos nosotros, cuando se comienza la búsqueda de ellos entre la fruta.
A nosotros nos gusta encontrarnos trozos pequeños de ciruela y las pieles no se notan en la boca, pero si sois de los que os gustan las mermeladas muy finas, comprobar, que la vuestra no tenga exceso de agua, apartarla un momento del fuego e introducir una minipimer y triturar todo bien, luego se vuelve a poner al fuego y se remueve nuevamente unos minutos, a fuego lento, ¡Cuidando que no se pegue¡ 
Para embasar, se les da la vuelta los frascos que tenemos boca abajo y se van llenando hasta el borde, se procura nos manchar el borde, se tapan y enroscan muy bien y se vuelven a dejar boca abajo, así con todos, si cuando se llega al final, algún frasco no queda lleno hasta arriba, ese hay que utilizarlo inmediatamente, a partir del día siguiente, no se puede guardar  en la despensa.
Cuando tenemos todos los frascos llenos, bien tapados y boca abajo, para que se haga el vacío, se les tapa con un paño y se le deja así toda la noche.
Al día siguiente o cuando han pasado un mínimo de 8 horas, ya se les puede dar la vuelta, se limpian con cuidado los tarros, si alguno se hubiese ensuciado, con cuidado con un trapo húmedo y es el momento de poner la fecha y el nombre.
Esta mermelada no es necesaria volver a introducirla en una olla a hervir con los tarros, como hacen alguna personas.
Creerme llevo más de 3 años haciéndolas y os puedo decir, que hemos abierto mermeladas que tenían año y medio y están estupendamente.
Cuando luego se abren, hay que conservarlas ya en el frigorífico y aún así os aguantan más de 2 semanas abiertas.
Hablo por experiencia.
Espero que os salgan tan ricas como las nuestras.