viernes, 2 de febrero de 2018

ROSCOS DE NARANJA AL HORNO


ROSCOS DE NARANJA

 AL HORNO

Estos roscos se preparan a mano, no es necesaria una amasadora, no batidora eléctrica, yo al principio utilicé una varilla de silicona, para batir los huevos, azúcar y huevo y luego a la hora de añadir la harina, fui mezclando con una mano.
Es una masa muy pegajosa, pero si una vez preparada, la dejamos reposar en el frigo media hora, adquirirá más consistencia, luego nos untamos las manos con aceite y listo, en el horno poco tiempo.
Yo con las cantidades que os doy, tuve para 2  hornadas. 
Siempre que podamos, dedicar un par de horas en la cocina, es interesante hornear, bien unos roscos, magdalenas o demás, se guardan en lata y nos duran toda la semana.
Nos evitamos comer bollería industrial, es más sano y nuestro cuerpo nos lo agradece, que tenemos poco tiempo, el bizcocho de yogur, de toda la vida, pero evitar comprar bollos en el súper a todas horas, no os digo que nunca, que yo no soy una fanática, para nada, pero siempre que podáis, hacer algo casero, los vuestros, os lo agradecerán.
Voy con la receta, que a mí me llegó a mi correo por la red facilísimo y quise probarla.
Eso sí dependiendo del tamaño de la naranja y del zumo que extraigamos de ella y del tamaño del huevo, varía la cantidad de harina, que tengamos que añadir.

Ingredientes:

2 Huevos tamaño L.
75 Gr. de Aceite de Oliva de 0'4º. 
125 Gr. de Azúcar.
1 C/P de Levadura unos 7 Gr.
1 /2 de Canela Molida.
1 Naranja, Ralladura y su Zumo.
350 Gr. de Harina de Trigo.
Pizca de Sal.
Aceite para untar en las manos.
Azúcar para espolvorear.


Preparación:

Se comienza preparando todos los ingredientes y pesando el azúcar, y la harina se tamiza.
La naranja yo la lavo bien y la seco con papel de cocina.
La meto 30 segundos en el micro y la dejo enfriar.
En un bol se baten los dos huevos, se espuman y se añade el aceite, queda como una mahonesa, luego se añade el azúcar y se continua mezclando a continuación, se añade sobre esta crema la ralladura de la naranja, se mezcla y se hace el zumo  y se añade, se continua mezclando, lo siguiente que yo añado es una cucharadita de levadura de repostería, tipo royal y media cucharadita de canela en polvo y por último la harina tamizada, poco a poco y con una pizca de sal, la mezcla es bastante pegajosa y cuesta quitarlo de la mano.
Por eso os aconsejo utilizar sólo una mano y con la otra sujetar el bol.
Como os he indicado arriba, dependiendo de la cantidad de zumo que tenga la naranja, vamos a utilizar más o menos harina.
¡Pero ojo¡ No es una masa de pan, que si se añade mucha harina, quedan duros. 
Luego se tapa la masa con film transparente y al frigo, el tiempo, es relativo, yo tuve el bol 30 minutos reposando.
Cuando los vamos a formar.
Se prepara la bandeja del horno con papel vegetal un base de silicona, que es lo que yo he utilizado en ésa ocasión.
Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo.
Preparamos un pequeño recipiente con un poco de aceite, para ir untandonos las manos y poder manipular la masa, que es pegajosa.
Con las manos untadas de aceite, coger pequeñas bolas, bolear entre las manos y hacer un hueco en centro y estirar un poco, para hacer el rosco, tamaño el que os guste.
Se van poniendo en la bandeja, dejando un poco de separación, entre ellos, se añade por encima un poco de azúcar sobre cada uno.
Se introducen al horno,  ¿Tiempo? En el mío estaban en 19 minutos.
Los sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Y vamos preparando la segunda hornada.
Cuando están fríos, se guardan en latas, tipo galletas.
Es un rosco, crujiente por fuera y blando por dentro, muy rico y suave, ideal para la sobremesa o desayunos. 
Esta receta la he seguido del blog  https://www.facilisimo.com/bonappetitmama, por eso os pongo el enlace, pues no es mía, cuando alguna bloguera me pregunta puedo hacer tu receta y publicarla, si claro, le comento, pero por favor, se justa y pon el enlace.
Como no sé si está receta es de un chef, conocido o de la abuela de la propietaria de dicho blog, aquí queda reflejado, de donde la he seguido y no ¡No es mía¡ Y os cuento como me ha quedado a mí.
Es un rosco, crujiente por fuera y blando por dentro, muy rico y suave, ideal para la sobremesa o desayunos.